• Ivette Estrada

Palió el alejamiento social durante las cuarentenas, desplazó principios de la mercadotecnia tradicional y se convirtió en un referente importante para empresas y marcas, se emplea para determinar en tiempo real el impacto económico del Covid-19 y hasta es un referente de los estudios de género. Esto y más es Facebook.

Durante las largas cuarentenas a nivel mundial las redes sociales se convirtieron en la herramienta de interacción más importante y su crecimiento promedio fue de 18% de marzo a la primera quincena de junio. El liderazgo lo ostenta Facebook.

Todos conocemos la historia: en 2004, llegaron a Silicon Valley con su red social universitaria los estudiantes Mark Zuckerberg, Dustin Moskovitz y Chris Hughes que obtuvieron mucho dinero de inversores de capital de riesgo por la cantidad de tiempo que los usuarios activos de Facebook pasaban en la web, y también por la tasa a la cual consiguieron implantarse en sus primeros campus universitarios sin haber gastado ni un dólar en publicidad. En decir, validó las dos cuestiones más importantes a las que se enfrenta cualquier nueva startup: la hipótesis de creación de valor y la de crecimiento.

Hoy las funciones de esta red social se multiplican y sirven incluso para medir el impacto económico y la recuperación de las empresas en los países afectados por la pandemia de COVID-19, según científicos de la Universidad de Bristol.

Ellos describen un método probado con precisión en tres desastres naturales globales que podría usarse para pronosticar de manera confiable el impacto financiero de la actual crisis de salud global. Esto porque las estimaciones tradicionales de recuperación económica, como encuestas y entrevistas, suelen ser costosas, requieren mucho tiempo y no se amplían bien.

Sin embargo, los investigadores de los Departamentos de Ingeniería de Matemáticas e Ingeniería Civil de Bristol muestran que pudieron estimar con precisión el tiempo de inactividad y la recuperación de las pequeñas empresas en países afectados por tres peligros naturales diferentes, utilizando datos publicados de Facebook. El método se basa en la suposición de que las empresas tienden a publicar más mensajes en Facebook cuando están abiertas y menos cuando están cerradas

Los tres eventos que analizaron previamente fueron el terremoto de Gorkha de 2015 en Nepal, el terremoto de Chiapas de 2017 en México y el huracán María de 2017 en Puerto Rico. La predicción funciona en "tiempo real" sin necesidad de un análisis de texto que puede depender en gran medida del lenguaje, la cultura o el análisis semántico. El método también permite apreciar la recuperación de las empresas en tiempo real al seguir la información publicada en la red.

Por otra parte, un análisis computacional de las palabras utilizadas por más de 65.000 usuarios de Facebook en 10 millones de mensajes, reveló que las mujeres utilizan un lenguaje más cálido y agradable que los hombres en esta red social.

Entre los términos más usados por las mujeres aparecieron las palabras "maravilloso, feliz, cumpleaños, hija, bebé, nerviosa y agradecida"; mientras que algunas de las palabras más comúnmente usadas por los hombres fueron "libertad, ganar, perder, batalla y enemigo".

Estas diferencias de idioma por género en Facebook fueron investigadas por psicólogos y científicos de las universidades estadounidenses de Stony Brook y Pennsylvania, y también en la australiana Universidad de Melbourne.

Finalmente, vale mencionar que Facebook cambia radicalmente el comportamiento de empresas y consumidores. Se convierte en referente sustancial de las marcas y es sinónimos de interacción en una realidad caracterizada por el alejamiento social.

En este contexto, el papel de Facebook en las decisiones de compra deja obsoletas muchas estrategias tradicionales de marketing.

Por lo pronto, las redes sociales que encabeza Facebook desplazan otras actividades en la red como la pornografía y los buscadores. Ver para creer.


14 vistas0 comentarios
  • Ivette Estrada

De la distopía al mundo feliz. ¿Cómo será nuestro mundo después del Covid-19? Hay quien asume que las sombras absorberán las promesas y tocaremos quimeras. Otros aseveran que la pandemia será el punto de inicio para reconstruir la humanidad y su entorno. Entre ambas posturas existen cinco factores ineludibles:

1. Disparidad entre pobreza y riqueza. Se acentuarán desigualdades. La recesión y desempleo afectarán a los más vulnerables: quienes que ya tenían pocos recursos, jóvenes a punto de entrar a un mercado laboral debilitado y trabajadores de carrera media cuyo trabajo es imprescindible para atender necesidades básicas como alimentos. Sin embargo, en tal polarización emergerán propuestas de emprendimiento como nunca antes y las personas trabajarán ya no con una firma establecida, sino por proyectos y causas predeterminadas. Cada persona deberá especializarse en áreas únicas y volverse su propio referente.

2. Auge tecnológico. Los modelos de negocio con plataformas tecnológicas crecerán a ritmos sin precedentes. Teletrabajo, streaming de vídeo o comercio electrónico son actividades que prevalecerán en la nueva normalidad. También es previsible que la pandemia acelere la automatización de los puestos de trabajo a través de la Inteligencia Artficial y la robótica. En este momento, más que nunca, se enfatizarán las habilidades esencialmente humanas como comunicación, negociación, empatía, cuidados a los otros. Las llamadas soft skills jugarán un rol escencial en la competitividad.

3. Cambio climático. Sus efectos, como la reducción drástica de la biodiversidad, no retrocederán. Puede ser que las emisiones de gases contaminantes disminuyan momentáneamente, como resultado de la reducción de la actividad económica. Sin embargo, existe el riesgo de que se desvíen las inversiones previstas para combatir el calentamiento global, como la investigación y desarrollo de fuentes alternas de energía. Ante esto, es posible que el medio ambiente pase a un peligrosos segundo plano en las políticas y actuación gubernamental, pero también que la sociedad catapulte las ideas y soluciones de empresas verdes.

4. Se pulverizan las instituciones. El mundo comenzó a fracturarse mucho antes de que la pandemia golpeara. Esto a medida que la creencia de los ciudadanos en las instituciones y los líderes se desmoronaba. Gobierno, iglesia, partidos políticos y empresas perdieron credibilidad. Aunque con la pandemia retomaron parte de su liderazgo, por la necesidad de creer de la gente, las instituciones deberán reconfiguararse para ser representativas. Los líderes tienen la oportunidad de generar confianza…o destruirla aún más. Y en esta categoría están gobiernos, sistemas de salud, empresas y medios de comunicación.

5. ¿Adiós a la globalización? En el corto plazo, por lo pronto, el auge en la globalización quedará debilitado. Los procesos de anidación rehúyen la cooperación internacional y se busca salir adelante con recursos propios. Esto, mientras las cadenas de suministros se acortan y se buscan aliados y proveedores locales. Incluso antes de COVID-19, la tendencia de décadas hacia una globalización cada vez más grande del comercio, la inversión, las cadenas de suministro y los flujos de personas empezaba a detenerse. Hoy empezamos a mirar más cerca de nosotros, de nuestra casa, todo, desde los productos que producimos y consumimos, las personas con las que interactuamos y donde obtenemos nuestra energía y dinero.

En sí, Covid-19 forzó un proceso de anidación en el que deberemos valorar lo que es importante y significativo para nosotros, desde la vida al tipo de insumos y marcas que privilegiamos, lo que creemos y decimos, como percibimos y actuamos, qué futuro construimos ahora y qué y a quiénes heredaremos. El mundo, nuestra realidad, es lo que construimos día a día.



  • Ivette Estrada

La historia que quiero contar se escabulle como agua entre los dedos y me encuentro tras ella en pozos y manantiales. Aún no logro verla nítida aunque está cosida a mis huesos y a lo largo y ancho del cuerpo de la memoria. Es una historia de amor y nostalgia que se pierde en los recovecos del trajinar del día a día pero que pende de amaneceres violetas. Es una historia deshojada de amor, espiritualidad y deseo. Es la historia que habla de ti.